Ríos de Cantos Rodados
Presentación del Poemario de Fabiola Mendoza
FABIOLA MENDOZARÍOS DE CANTOS RODADOSPOESÍA PERUANALITERATURA LATINOAMERICANA
La Strada Editores
2/15/20264 min leer


La poesía como condena y salvación
PRÓLOGO
Ríos de Cantos Rodados no es solo un primer poemario, es la cartografía de una reconstrucción urgente, una anatomía de la resiliencia. A través de una voz confesional que habita la tensión entre la dureza de la piedra y la libertad del agua, Fabiola Mendoza Rivera nos entrega un testimonio descarnado sobre la transmutación del dolor: ese sedimento que se aloja en el cuerpo y se solidifica en la memoria.
Desde los ecos de la soledad y la vergüenza, hasta un renacimiento místico en las aguas del Purús, estos versos actúan como testigas de una metamorfosis donde la herida no es un final, sino el umbral por donde brota el "fuego cristalino"; es el latido de un corazón que, tras endurecerse para sobrevivir, finalmente se quiebra para aceptar su propia dualidad, reconociéndose íntegro entre sus luces y sus sombras.
En la primera parte, La niña, la infancia despojada de idealismos revela el retraimiento como una herencia social impuesta. En poemas como Avergonzada, Senos y Culpa, la mirada externa invade y mutila, arrinconando la existencia hacia una sexualización precoz, víctima de una violencia estructural que marca el origen.
La segunda sección, Cubrir de selva el cuerpo, desplaza la materia herida hacia el concepto de cuerpo-territorio. Aquí, la geografía amazónica es refugio y espacio iniciático; un lugar donde el dolor no desaparece, pero se transmuta en savia. La migración —la materna y la propia— se narra con la dureza del desarraigo y la delicadeza de la ternura. El cordón umbilical emerge como una imagen obsesiva: un lazo que se estira y duele, pero que jamás termina de cortarse.
En Cuando me hice papel, la voz abandona la resistencia para asumir su forma poética. El ave y el viento se alzan como símbolos de una libertad recobrada, un canto de resiliencia pura. En versos como: “Tú eres de él, pero él nunca es tuyo”, la voz ya no busca justificación; ahora, afirma y reclama su espacio en el mundo.
Finalmente, la poesía se manifiesta como condena, salvación y última trinchera. La escritura aquí no es un lujo, sino una necesidad fisiológica y un acto de sororidad que convierte los escombros en la piedra angular de un horizonte luminoso. La mujer, la madre y la niña entienden que escribir es, ante todo, sobrevivir. Dialogando con tradiciones esenciales (Cornejo, Ernaux, Plath, Orbegoso, etc.), Fabiola Mendoza sostiene una ética literaria valerosa: la de nombrar, por fin, aquello que el silencio solía ocultar.
Katherine Estrada Aguirre


"La vergüenza y la culpa sentidas por las niñas cuyos cuerpos no comulgan con la «belleza» de una Barbie y, sobre todo, la influencia de un lenguaje religioso que condenaba lo femenino por considerarlo pecaminoso, son revelados mediante un lenguaje de liberación en Ríos de cantos rodados, primer libro de Fabiola Mendoza Rivera. El yo lírico configura los sentidos de una niña que aprende a subsistir ante la ausencia de sus progenitores y la soledad de las remesas, en una atmósfera emocional y social opresiva. Más tarde, se aventura al lenguaje de la madre selva sanadora, al descubrimiento del amor, los hijos y la casa, atravesando la ruptura hasta hallar, finalmente, la poesía: una antorcha encendida en la intensidad del desierto y la noche."
Carolina O. Fernández
"En Ríos de cantos rodados, primer poemario de Fabiola Mendoza Rivera, destacan las imágenes de piedras pulidas por el agua, la timidez del cuerpo, la migración y la conexión con la naturaleza amazónica. El título es una bella metáfora de resiliencia y heridas sanadas por el tiempo; aborda el abuso infantil y el cuerpo femenino como territorio invadido, fuente de culpa y dolor por la separación familiar. La naturaleza de la selva y los rituales indígenas se entrelazan para fortalecer y sanar el espíritu. Con un lenguaje directo y sensorial, la autora traslada el dolor hacia elementos vitales y cíclicos en un libro que es, fundamentalmente, una búsqueda de la identidad".
Willy Gómez Migliaro


Sobre la Autora
CLAUDIA FABIOLA MENDOZA RIVERA (Lima, Perú. 1972). Profesora especialista en didáctica de la lectoescritura y el plan lector, Fabiola Mendoza divide sus días entre la creación de materiales educativos, la crianza de sus tres hijos y el ejercicio de la poesía. Su voz ha formado parte de la antología También soy la muchacha mala de la historia (Gafas Moradas, 2024), y el libro colectivo ilustrado Piedras madres (La Strada Editores, 2024). Ríos de cantos rodados marca su debut como autora con su primer poemario individual.




